Luces, pólvora y tradiciones navideñas
Resumen
Diciembre se adorna con luces y villancicos, generando nostalgia. Las tradiciones navideñas como la Novena de Aguinaldos y el 31 de diciembre traen reencuentro y esperanza.
Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)
Con un preámbulo de dos meses de anticipación, algunos medios de comunicación ventilan en sus comunicados la llegada del mes de diciembre, “ya se vive, se siente. . . con rumbo a la rumba de diciembre”. Árboles y pesebres navideños son instalados con diversos adornos y luces multicolores, incluyendo personajes como los 3 reyes magos, papá Noel, el niño Dios, etc., rodeados de una variada fauna como mulas, asnos, ovejas, en los que algunos más osados incluyen fuera de lugar extras como leones, tigres y panteras. Esta parafernalia da un toque especial y característico a esta fiesta decembrina.
Afuera las titilantes luces adornan las calles acompasadas por el sonar de música de la época aflorando un sentimiento de nostalgia, mientras el retumbar de la pólvora prohibida irrumpe en el firmamento de manera vistosa. En la llegada de las diferentes fiestas, con contadas excepciones, creyentes y no creyentes participan por igual. El día de las velitas y faroles, fiesta religiosa, hace su apertura en la noche del 7 de diciembre, donde se comparten los buenos deseos con vecinos, amigos y familia, en espera de la llegada del 8 de diciembre, fiesta religiosa de la Inmaculada Concepción.
Con la Novena de Aguinaldos del 16 al 24 de diciembre, preparación al nacimiento de Jesús, llegan las apuestas de aguinaldos con diversidad de juegos donde el perdedor generalmente da un regalo, tradición que ha venido perdiéndose en nuestro país de forma paulatina. La novena viene acompañada de grupos de villancicos que animan la fiesta con guitarras, panderetas, pitos, flautas, interpretando canciones tradicionales como: “Tutaina, Los Peces en el río, Campana sobre Campana, Noche de Paz, Mi Burrito Sabanero”, entre otros.
Llega la navidad oficial el 24 de diciembre, una fiesta de reunión familiar y de amigos, donde la añoranza, la pena y melancolía, son el común denominador. En medio del regocijo aparecen personajes como sorpresa que llegan de lejanas tierras, otros buscando zanjar dificultades aprovechando este día propicio. Aparece la cena y los regalos de Papá Noel, de quien se dice que la globalización lo tiene estresado. Una celebración especial de reencuentro y reconciliación entre familia y amigos allegados.
Finalmente llega la despedida de año el 31 de diciembre, con balances de lo que no fue y pudo haber sido, pero siempre con la promesa de que el nuevo año será lo mejor. La quema del muñeco de año viejo, las uvas con sus deseos, la ropa interior amarilla, el recorrido de maletas para nuevos viajes, las lentejas de prosperidad, etc., hacen parte de los rituales con que se deja la noche vieja y se espera la noche nueva. Faltando 5 para las 12 pm, la música y el trago son la constante y sobre el filo de las 12 pm el remate de la pólvora es atronador, augurando la llegada de un nuevo año cargado de esperanzas.