La búsqueda del padre Camilo Torres
Resumen
La UBPD identificó al padre Camilo Torres tras 58 años, un hallazgo que fortalece la búsqueda de desaparecidos y dignifica a las víctimas del conflicto en Colombia.
Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)Por: Luz Janeth Forero Martínez*
la unidad de búsqueda de personas dadas por desaparecidas decide emprender la investigación sobre la desaparición del cuerpo del padre Camilo Torres Restrepo como una forma de honrar a las más de 135 mil personas que han desaparecido en Colombia por causa del conflicto, ya sea forzadamente, por secuestro, reclutamiento o en el marco de las hostilidades. éramos conscientes del gran desafío que implicaba hallarlo después de 58 años que su cuerpo fue ocultado, pero también sabíamos que encontrarlo le daría un gran significado al mandato de la unidad en su propósito de aliviar el dolor, dignificar a las víctimas y contar historia de verdad.
en el proceso de búsqueda implementado concurrieron todas las herramientas que la ciencia y la técnica permiten, el análisis por más de un año de un vasto acerbo documental triangulado con innumerables fuentes de diferente orden, condujeron a la precisión de una hipótesis de localización, la misma que hace cerca de 20 años hiciera pública una fuente militar. Las labores forenses no se hicieron esperar, y allí en el cementerio de Campohermoso de Bucaramanga, ese 19 de junio del 2024 afloró la verdad y se develó el misterio sigilosamente guardado por casi seis décadas. todos los indicios se fueron confirmando, desde el mismo momento que se derrumba una lápida ágrafa, y ve la luz una urna funeraria, que el paso del tiempo escasamente tocó y con ello la esperanza aumentó.
Luego, y por muchos meses, ese cuerpo de perfil biológico absolutamente compatible con el ser que andábamos buscando y con los signos de la guerra evidentes en sus huesos, acepta incesantemente las ansías de confirmar su identidad y tránsito de laboratorio en laboratorio hasta reafirmar que en verdad era él.
No fue fácil encontrarlo, el tiempo transcurrido desde su desaparición había apagado la esperanza; ese pedacito de Colombia agreste, calurosa, húmeda y de suelos ácidos que lo cobijó por tantos años, casi destruye su ADN; y la fragmentación o el silencio de la información recogida a lo largo de la guerra por seguidores y detractores limitaban cualquier aseveración. sin embargo, el rigor de la observación de cada indicio, cada dato, cada hecho, cada prueba, cada análisis, terminaron tejiendo su identidad, al igual que las familias buscadoras tejen, para no perder, los recuerdos de sus amados y arrebatárselos al olvido.
Encontrar al padre Camilo Torres nos colmó de aprendizajes que hoy robustecen las formas de búsqueda de los miles de desaparecidos; nos retó a la disrupción emulando su vida; nos mostró como la ciencia, tan exacta, también puede ser alimentada por la fe y nos recordó que la familia social, como el padre Javier Giraldo, su “buscador” trasciende a los lazos de sangre.
Esta ruta técnica, plena de humanidad, le permitió a la unidad de búsqueda de personas dadas por desaparecidas encontrar al padre Camilo Torres Restrepo, uno de los primeros desaparecidos de los que se tiene registro en Colombia. su madre, Isabel Restrepo Gaviria, una de las primeras mujeres buscadoras emprendió en soledad esta ruta hace 60 años. encontrarlo es una luz de esperanza para miles de personas que siguen aguardando a los ausentes y un tributo para las mujeres que ofrendan su vida en favor de la búsqueda de sus seres queridos.
*Directora general – Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD)