Hoy Colombia es distinta
Resumen
Colombia vive transformaciones políticas con nuevas candidaturas que desafían lo tradicional. La reciente renovación del Congreso y el despertar ciudadano, influido por el contexto actual, reflejan una sociedad que busca liderazgos auténticos y soluciones reales.
Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)
Recientemente el analista Pedro Medellín señalaba en el podcast Libreta de Apuntes que Colombia ha cambiado profundamente en las últimas cuatro o cinco décadas. Las transformaciones económicas y sociales han sido significativas, pero la manera de hacer política se ha modificado poco, con excepciones como Antanas Mockus y Álvaro Uribe hace ya 25 años.
Por: Fundación Participar*
Hoy, sin embargo, empiezan a verse señales de una política distinta. Un ejemplo es la candidatura de una mujer a la presidencia que lleva como fórmula vicepresidencial a un hombre abiertamente gay, promovidos además por el Centro Democrático, un partido identificado históricamente con valores tradicionales. Para muchos de sus militantes más antiguos esta decisión resulta desconcertante. Pero más allá de los apoyos electorales —que Oviedo sí tiene entre sectores de centro— su presencia introduce nuevas ideas que la centro-derecha difícilmente puede ignorar.
La llamada Gran Consulta también muestra un ejercicio político diferente. Paloma y Oviedo no ocultan sus diferencias; por el contrario, las discuten públicamente. Esa actitud refleja que, pese a las discrepancias, comparten puntos de acuerdo suficientes para trabajar juntos por un proyecto común de país.
Algo similar ocurre con Abelardo, quien eligió como compañero de fórmula a José Manuel Restrepo. Se trata de perfiles distintos y complementarios: Restrepo aporta experiencia y conocimiento. Plantean propuestas interesantes y buscan organizar un proyecto con bases programáticas.
En contraste, Cepeda eligió como fórmula a la senadora indígena Aída Quilcué, reconocida defensora de derechos humanos. Ambos comparten perfiles y discursos muy similares, lo que dificulta atraer votantes de centro, indecisos o ciudadanos cansados de la polarización. Su tono político se percibe más cercano al activismo que al liderazgo.
Fajardo ratifica que la Educación es su prioridad al elegir a Edna Bonilla como coequipera. Conserva una porción significativa de los votantes de centro.
El Congreso también reflejará cambios. Las últimas elecciones produjeron una renovación cercana al 70 % de las curules. Muchos congresistas pagaron el costo del voto castigo y otros simplemente no supieron interpretar a los electores. En contraste, figuras como Daniel Briceño o Jennifer Pedraza fueron premiadas en las urnas por un estilo político directo, diverso y respetuoso.
Paradójicamente, el gobierno de Gustavo Petro ha contribuido a este despertar político. Sus decisiones y controversias han llevado a muchos ciudadanos a valorar más la democracia, la independencia de poderes, las instituciones sólidas y el papel de los jueces. En ese sentido, ha impulsado una transformación política relevante: una ciudadanía más activa y dispuesta a votar. Prueba de ello son los seis millones de votos de la consulta que rechazaron la polarización.
Las próximas elecciones las ganará quien logre interpretar mejor a esta nueva Colombia, una sociedad cansada de una clase política que no conecta con la gente no lidera y no ofrece soluciones reales.
*Martha Elena Pinto de De Hart. www.fundaciónparticipar.com