Hay que reducir el número de partidos políticos en Colombia
Resumen
Los altos costos de la financiación electoral en Colombia generan dudas. Las elecciones y consultas representan un gasto significativo para el país, beneficiando a pocos y dejando a la mayoría con la democracia más costosa del mundo.
Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)
Aun no terminan los escrutinios de las elecciones para el Senado de la República y la Cámara de Representantes, cuando crece el alboroto por el presunto fraude electoral. Hay que acabar con esa vagabundería de los subsidios en dinero efectivo, que reconoce el estado colombiano por cada voto consignado en las urnas.
Los colombianos padecemos las consecuencias de la Constitución Política promulgada en 1991, donde se creó la figura de la financiación de toda clase de elecciones y consultas, que le cuestan mucho dinero a la nación.
Pensar que la ‘Gran Consulta por Colombia’, con el concurso de sus nueve precandidatos presidenciales, le habría costado a la nación doscientos setenta mil millones de pesos y que cada uno de los treinta y seis partidos políticos que tiene Colombia deben ser financiados por el presupuesto nacional, entenderán los buenos ciudadanos que Colombia tiene la democracia más costosa del mundo.
Personajes acostumbrados a recibir miles de millones de pesos del estado colombiano por las consultas internas de los treinta y seis (36) partidos políticos reconocidos por el Consejo Nacional Electoral, como la ex alcaldesa de Bogotá, Claudia Nayibe López Hernández, que están a la saga de cada reunión, esperando que las llamen a manteles, para que se abran los talleres litográficos del Banco de la República, con el fin de pedir y recibir dineros oficiales que se reparten a manteles, identifica la razón del enorme fracaso en que se encuentra la legislación electoral colombiana.
La ex alcaldesa de Bogotá, Claudia Nayibe Lòpez, quiere aparecer en todos los eventos de la política nacional, creyéndose con derecho a toda clase de privilegios que se mueven en las instalaciones palaciegas del Capitolio Nacional. Su afán de notoriedad por aparecer en todas partes resulta ofensivo e inoportuno frente a otros lideres de la nación, con mayores méritos académicos, pero con mayor audacia, a quienes descalifica como lo hizo hace varios años con el exprocurador general de la Nación, Alejandro Ordóñez Maldonado.
En el departamento de Santander le acaban de dar una lección de honor a la antigua clase política en estas elecciones parlamentarias. Se perdieron las curules al senado de los jefes liberales Jaime Durán Barrera, Richard Alfonso Aguilar Villa, Horacio José Serpa Moncada y del ex alcalde de Barrancabermeja, Elkin David Bueno Altahona. El partido conservador logró mantener las curules de senado y cámara con la elección de Luis Eduardo Díaz Mateus y del coronel Guillermo Leòn Blanco Valencia. El partido Social de Unidad Nacional (Partido de la U) logró la elección de Diego Frank Ariza Pérez.
Fueron siete (7) los nuevos senadores elegidos en el departamento de Santander y siete (7) los representantes a la Cámara, todos ellos figuras nuevas que tendrán derecho a trabajar por los intereses de los 87 municipios y de las diferentes provincias santandereanas, que necesitan mejores vìas de comunicación, mejores servicios de energía eléctrica y caminos de penetración que reclaman nuestros campesinos.