Extorsión es el delito que atemoriza a Bucaramanga
Resumen
Bucaramanga registró 17 denuncias por extorsión en el año, con llamadas amenazantes que suelen salir desde cárceles.
Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)Desde cárceles y delincuencia común realizan llamadas amenazadoras
Frente a ese delito la Policía pidió no entregar recursos sin asesoría. El mensaje oficial es claro, hablar a tiempo, denunciar de inmediato y frenar esa práctica que siembra temor en la capital santandereana.
La extorsión volvió a golpear con fuerza a Bucaramanga. En lo corrido del año, la ciudad suma 17 denuncias, la cifra más alta del Área Metropolitana, y el patrón se repite con llamadas intimidantes, amenazas directas y cobros ilegales que buscan quebrar a comerciantes y ciudadanos antes de que acudan a las autoridades.
La Policía Metropolitana de Bucaramanga señaló que el delito mantiene como principal mecanismo las comunicaciones desde centros penitenciarios. Allí, según su balance operativo, se originan muchas de las presiones que reciben las víctimas, a quienes les exigen dinero bajo la promesa de no hacer daño a sus familias o a sus negocios.
El Brigadier General William Quintero Salazar explicó que la institución reforzó la respuesta con un grupo especial del Gaula, encargado de prevención y atención inmediata.
Denuncia temprana
Las acciones se concentran en corredores comerciales y de alta actividad económica como Provenza, la Plaza Satélite, San Francisco y Cabecera, zonas donde la amenaza afecta la confianza y la actividad diaria.
La autoridad insistió en que la denuncia temprana resulta clave para cortar la cadena delictiva. La línea 165 del Gaula permanece disponible las 24 horas para recibir reportes, orientar a las víctimas y verificar el origen de las llamadas. Esa verificación permite detectar números utilizados para extorsionar y confirmar, en muchos casos, si la comunicación sale desde prisión.
La Policía Metropolitana, Mebuc, advirtió además sobre modalidades mixtas, en las que una persona privada de la libertad coordina el cobro y un cómplice libre recoge el dinero.