El hijo del tintero
Resumen
Lácides es un personaje que, escapando de las hojas de la novela *Regreso al arado*, complica y enriquece la vida de su creador. Vive emproblemado, transformando adversidades en ejercicios de superación, simbolizando la ironía y el sarcasmo de la vida.
Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)
Este señor Lácides es un poeta nacido para ejercer el tortuoso papel protagónico en la novela *Regreso al arado*. Fue gestado por el autor de la novela, obligado por la necesidad de llevar a las letras un personaje ambicioso en asuntos de amor, soñador absurdo, alucinante y sobrio al mismo tiempo. Este personaje se salió de las manos y del papel, se personificó y deambula clandestino en los cafés diseñando planos para construir paz en su territorio del alma. Como se convirtió en el peor amigo y el mejor enemigo del escritor abusa de su confianza para gobernar su imaginación.
Existen mil personajes de la literatura que han tomado el poder de las letras para disfrutar las locuras que se inventan, convencidos de que a cada prólogo se le puede cambiar el desenlace como le sucede a los humanos. Lácides envuelve a su progenitor, lo mete en problemas y lo asesora, pero al ayudarlo a salir del enredo lo involucra en tres más. ¡Increíble! Dicen por ahí, que esto en la vida real también sucede.
Lácides tiene una visión romántica de las tragedias que vivimos los seres humanos y convierte cada situación en ejercicios de superación. Todos vivimos emproblemados y creemos que los problemas nos llegan a domicilio como los recibos de los servicios públicos; a veces salimos a la calle a solucionar imprevistos ajenos y ahí buscamos los nuestros, dice Lácides, sin temor de ser excluido de la novela.
Cada vez que el poeta Puertas escucha a su progenitor tecleando el computador protesta, insiste que los escritores son negreros que ponen a trabajar la imaginación de sus personajes incluso mientras duermen. El problema del protagonista es que todos los abogados amigos de su progenitor le han cerrado las puertas jurídicas considerándolos cómplices de abuso laboral.
Lácides protagoniza la vida caricaturesca de un hombre insuperablemente torpe que enfrenta mil aventuras y desventuras en un mismo instante, como sucede con millones de colombianos que prefieren consentir su ego antes de aceptar el error. De política nada comenta el poeta porque prefiere alucinar que aquí no pasa nada y difícilmente pasará, nada cambia; sostiene, además, que el error es el mejor instructor para no recaer en él, insiste que del error nace la experiencia y que al sumarle un tantico de reflexión y discernimiento estaremos a un paso de la sabiduría. ¡Ahí concluye todo!
Lácides es un personaje multifacético y hábil para meterse en cuanto lío existe. Recolecta la torpeza de otros personajes para caricaturizarlos en el papel de la editorial donde explora mil emociones antagonistas y protagonistas del héroe que renace antes de morir, antes de escribir, y ojalá oportuno para reflexionar pronto y creer que la vida, más que vida, es un sarcasmo además de irónica.
Lácides evita ser la voz de la desventura a la que todos estamos expuestos; solo intenta rescatar la experiencia de la adversidad, procesarla, transformarla en paz y cambiar, mejorar la trayectoria de la felicidad al retomar el valor de cada principio como fin.