Desadaptados dañaron monumentos culturales que habían sido restaurados
Resumen
En Bucaramanga, monumentos recién restaurados fueron vandalizados, afectando el patrimonio cultural. Este daño requiere una nueva inversión pública para su recuperación y disminuye la confianza en el respeto por lo público y la identidad cultural.
Generado por Inteliegenica Artifical (OpenAI)Multimillonaria inversión quedó opacada por manos criminales
Las autoridades reiteran el llamado a la corresponsabilidad ciudadana para proteger los bienes de interés cultural y preservar la historia, con compromiso de cuidados y denuncias sobre actos delincuenciales.
El patrimonio cultural de Bucaramanga volvió a ser blanco de la intolerancia. Dos monumentos restaurados con recursos públicos resultaron vandalizados, hecho que vulnera la memoria colectiva y obliga a destinar nuevamente dinero oficial para su recuperación.
Los ataques afectaron el Monumento del Clavijero, ubicado en el Parque de los Niños (foto), y el Monumento La Puerta del Sol, situado en la carrera 27 con calle 56.
Estas estructuras, consideradas referentes históricos y turísticos, habían sido restauradas en 2025 por el Instituto Municipal de Cultura y Turismo mediante una inversión superior a 150 millones de pesos.
Los trabajos incluyeron limpieza especializada, reposición de piezas, tratamiento de superficies y protección técnica para garantizar su conservación. La directora del IMCT, Nathalia Melissa Torres, rechazó de forma categórica los hechos y afirmó que el daño trasciende lo material.
Respeto por lo público
Señaló que los monumentos pertenecen a toda la ciudadanía y que su afectación compromete la identidad cultural del municipio. La administración municipal activó protocolos jurídicos y administrativos con el fin de avanzar en los procesos correspondientes.
También advirtió que será necesario aplicar intervenciones de emergencia y asumir costos adicionales no previstos en el presupuesto.
La funcionaria confirmó el inicio de acciones legales para identificar y sancionar a los responsables.
Los monumentos intervenidos integran el circuito cultural de la ciudad y representan símbolos de origen, memoria y proyección. El vandalismo deteriora el paisaje urbano, desconoce la inversión pública y afecta la confianza institucional. El respeto por lo público define el carácter de Bucaramanga y exige compromiso real de todos sus habitantes.