Aplazan los clásicos bogotanos por disturbios en concierto de Damas Gratis: Dimayor rechaza la decisión
El fútbol colombiano atraviesa un momento complejo en medio de la recta final del segundo semestre, cuando los equipos buscan asegurar su lugar para disputar la llamada “estrella de Navidad”. La tensión se incrementó tras los graves disturbios ocurridos el 6 de agosto de 2025 en Bogotá, en la previa del concierto de Damas Gratis en el Movistar Arena, donde se registró un enfrentamiento entre hinchas de Millonarios y Santa Fe.
La situación dejó como saldo la muerte de Sergio Blanco, integrante de la barra Guardia Albirroja Sur, y varios heridos, lo que generó alarma entre las autoridades distritales y la División Mayor del Fútbol Colombiano (Dimayor). Ante el impacto del hecho, la Comisión Local de Fútbol de Bogotá determinó que los clásicos programados para el 13 de agosto —tanto en la Liga BetPlay femenina como en la masculina— fueran aplazados para una fecha por definir.
En un comunicado oficial emitido el 8 de agosto, la Dimayor confirmó la medida pero expresó su inconformidad con la decisión. La organización señaló que, aunque acatará lo dispuesto por la autoridad local, considera injusto que el fútbol se vea afectado por hechos de violencia que no ocurrieron dentro de un estadio ni durante un evento deportivo.
“Manifestamos nuestro rechazo a que el fútbol profesional colombiano sea estigmatizado o castigado por incidentes ajenos a nuestras competencias. El compromiso de la Dimayor es velar por la integridad de los campeonatos y el bienestar de jugadores, cuerpos técnicos y aficionados, pero los problemas de orden público fuera de los escenarios deportivos no pueden recaer sobre nuestra responsabilidad”, señaló el comunicado.
La entidad también advirtió que la reprogramación podría generar dificultades en el calendario del segundo semestre, el cual ya presenta una alta congestión de partidos. “Este cambio nos forzará posiblemente a incumplir los tiempos reglamentarios de descanso establecidos para los equipos”, agregó.
Pese a las aclaraciones, la medida sigue en firme y las directivas de Santa Fe y Millonarios deberán ajustar sus planes competitivos. Mientras tanto, las autoridades de Bogotá continúan evaluando medidas para prevenir nuevos enfrentamientos entre barras bravas y garantizar la seguridad en futuros eventos masivos.
El caso vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre la violencia en el fútbol colombiano y el rol de las barras organizadas. Para la Dimayor, el reto será no solo reorganizar su calendario, sino también trabajar junto con las autoridades y clubes para evitar que hechos externos empañen el espectáculo deportivo.